¿Qué es un logopeda neonatal o «logopeda para bebés»?

Según la Guía de Estándares y Recomendaciones de Calidad Asistencial en las Unidades Neonatales del Ministerio de Sanidad (del año 2014) «se acepta que el período neonatal, desde el punto de vista asistencial, abarca los primeros 28 días de vida en los nacidos a término y hasta las 46 semanas de edad postmenstrual en los nacidos prematuramente».

Un logopeda neonatal atiende al recién nacido y lactante principalmente en sus necesidades de alimentación ya que es actualmente la actividad fundamental que debe realizar por sí solo (además de mantenerse estable después de haber pasado una estancia de dependencia en el vientre materno, y claro que sí, dormir).

No subestimemos a este recién nacido. Claro que también inicia su socialización. Es un camino maravilloso el del logopeda en este ámbito. Iniciar las interacciones y desarrollo de la comunicación entre familia y bebé, más aún tras una separación por necesidad de hospitalización, quizás tras un parto traumático donde la mamá no se siente vinculada, o un puerperio difícil donde necesitamos fomentar la sensibilidad.

El logopeda neonatal es una figura necesaria dentro de UCIN y también en el postalta inmediato.

Citando nuevamente la guía del Ministerio (2014) podemos leer: «La Unidad Asistencial de Neonatología es una organización de profesionales sanitarios, ubicada en el hospital, que ofrece asistencia multidisciplinar, cumpliendo unos requisitos funcionales, estructurales y organizativos, de forma que garantiza las condiciones de seguridad, calidad y eficiencia adecuadas para atender las necesidades sanitarias asistenciales de los neonatos«.

Si deseamos conseguir asistencia multidisciplinar: necesitamos del logopeda.

Si queremos garantizar las condiciones de seguridad en el recién nacido ingresado con disfagia: necesitamos del logopeda.

Es preciso asegurar estándares de calidad para atender las necesidades sanitarias del neonato (donde no solo se incluye la disfagia, sino las necesidades HUMANAS: vincularse y comunicarse con su familia) y para ello requerimos de la presencia del logopeda.

Bebé ingresado con sonda nasogástrica. El logopeda atiende las dificultades para comer por boca y también para vincular con su familia. Fomenta el cuidado piel con piel frente a la separación y el contacto indirecto.

¿En qué puede colaborar un logopeda una vez el bebé sale de la unidad neonatal o nunca ha estado en ella?

El logopeda colabora con la lactancia materna. Si la familia desea conseguir la lactancia materna mixta o exclusiva puede contar con un logopeda ya sea si el bebé es término y sano, como si es un pretérmino postalta o tiene un síndrome concreto o no diagnosticado.

La disfagia no es una situación concreta en el tiempo sino que debe ser valorada durante el desarrollo del bebé. Quizás ya no existan dificultades para «succionar» pero muy pronto, a los 6 meses, el bebé iniciará a probar nuevos alimentos y el logopeda colaborará con la familia en la transición, con las herramientas que ellos elijan: purés, BLW, BLISS…

También sucede con frecuencia que el bebé no consigue la alimentación oral dentro de UCIN. Continuar el proceso de valoración e intervención desde la logopedia buscando la seguridad de la alimentación vía oral con el equipo.

El desarrollo de la comunicación sucede durante toda la vida y es esencial para el desarrollo global de la persona. El habla aparecerá en el primer par de años del bebé, pero eso no significa que con anterioridad no inicie otras formas de comunicarse que serán base para el futuro habla. Trabajar con la familia en la escucha, la sensibilidad y la respuesta a estas fases previas garantiza una actuación precoz y disminución de necesidades futuras.

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